Subempleo: inestabilidad laboral no desciende

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En el país, según el glosario del INEC, los subempleados son las personas que han trabajado, pero que están dispuestas y disponibles a cambiar su situación laboral para aumentar la duración y la productividad de su empleo.
En este grupo están quienes trabajan menos de la jornada legal (40 horas a la semana), así como las personas que laboran más horas de las señaladas, pero sus ingresos son menores a los considerados mínimos.
Al finalizar 2013, la cantidad de subempleados subió (238.629), en comparación al año previo, llegando a 3’649.775 (52,49%). Este porcentaje resulta el segundo más bajo de los últimos siete años, pese a que tiene una subida de 1,59 puntos porcentuales frente al 50,90% de 2012. Estas cifras demuestran que el subempleo sigue representando más de la mitad del mercado laboral.
En el sector urbano, el incremento del subempleo, de 2012 a 2013, es más evidente con 3,56 puntos porcentuales de diferencia y una reducción de apenas 0,14 en el desempleo.

 


La ganancia diaria

Inés tiene 49 años y, desde hace 20 años, trabaja con su hermana en la venta de guatita, seco de pollo y papas con cuero en las inmediaciones de la Universidad Central.
Su jornada inicia a las 03:30, cuando comienza a preparar los alimentos que vende desde las 06:30 hasta las 15:00, hora en la que la reemplaza su hermana con una nueva carga de comida que se cocina durante la mañana y se expende hasta cerca de las 22:00.
“Yo era empleada doméstica, me pagaban poco y no alcanzaba, no había seguro, ni nada”, asegura Inés, mientras sirve tres guatitas para llevar. “Con mi trabajo le ayudo a mi marido porque solo no se avanza”, dice esta madre de tres hijos, uno de ellos aún edad escolar.
Como todo trabajo, tiene sus ventajas y desventajas. Un beneficio es el manejo del tiempo. “Como estoy desde temprano, salgo a tiempo para ir a las reuniones de la escuela de mi hijo”, cuenta la vendedora.
Sin embargo, el hecho de no tener un patrono a quien rendirle cuentas implica que, al no depender de un sueldo, si no se trabaja un día no se come. Otro problema que le afecta es la subida de precios de los productos para elaborar sus platillos. “Cada semana uno va al mercado y encuentra las cosas más caras, rara vez algo baja de precio”, manifiesta Inés.
Y, entonces, ¿hay ganancia? “Sí, pero poco”, responde, al recordar que no pueden subir el costo de los platos porque perderían clientela. “Es difícil, pero no se puede no más conseguir un trabajo diferente más estable, por la edad, falta de estudios, nos acostumbramos a este ritmo de trabajo”, dice con una sonrisa.

 
Trabajar sólo por temporadas

El subempleo es conocido por Carlos, de 50 años de edad. Él lleva trabajando como constructor 35 años y la inestabilidad marca su vida. “Uno, a veces, puede conseguir obras de dos o tres meses, a lo mucho ocho, pero no siempre”, explica el obrero, al asegurar que si bien las condiciones de trabajo han mejorado, éstas continúan siendo bajas, en relación a los riesgos del trabajo.
“Un albañil, negociando bien la obra, puede llegar a ganar de 100 a 120 dólares a la semana, mientras que un oficial hasta 90 dólares” acota.
La ventaja más grande en este sector “es tener amistades”. Que un ingeniero sea amigo del ‘maestro mayor’ representa uno de los factores para conseguir empleo, pero eso no da estabilidad y siempre hay meses en los que no hay un algo fijo.
“Ahí hay que buscar el modo de vivir”, dice el constructor, al indicar que son pequeñas tareas como pintar casas, coger fallas, etc., las que les permiten ganar algo mientras consiguen una obra larga. (ABT)

 
Criterios ante el problema

Un factor que señalan los subempleados para que persista el alto porcentaje de esta categoría es la falta de oportunidades laborales. Con esta idea coincide el director del Observatorio de la Política Fiscal, Jaime Carrera, al señalar que la inversión para la generación de empleos en el sector privado es fundamental, porque con ella llega la producción y se genera empleo y las oportunidades tan ansiadas. Además añade que la falta de impulso a la inversión privada genera precariedad laboral.
El experto económico Pablo Dávalos coincide en que es necesaria una mayor intervención del sector privado, sin embargo, señala que el subempleo es un fenómeno estructural que se viene arrastrando desde al menos el año 2000 y que requiere de la creación de políticas de empleo. Entre ellas están la subida de salarios, pues aún son bajos en ponderación de la canasta familiar, además las tasas de interés deben ser más menores y dirigirse al sector productivos con proyectos de riesgo. Por otro lado, también se deben generar políticas públicas que permitan generar valor agregado, encadenamientos productivos, etc. (ABT)

 

Evolución
Desempleo anual

2007: 58,68%
2008: 57,20%
2009: 59,40%
2010: 56,23%
2011: 54,26%
2012: 50,90%
2013: 52,49%

11’200.371
es la cantidad de personas que forman parte de la población en edad de trabajar en el Ecuador.

6’952.986
personas son parte de la Población Económicamente Activa (PEA) en el país.

 

http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101621349/-1/Subempleo%3A_inestabilidad_laboral_no_desciende.html#.UtorZrR76N0

 

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