Los de AP creyeron que la gente está tan ideologizada como ellos

PUNTOV1

Santiago Nieto. Informe Confidencial

Creo que esta fue una jornada democrática sin irregularidades, fue una fiesta en el país. Interpreto el resultado como un llamado de atención al estilo de campaña que el oficialismo aplicó en el país. El presidente sigue con sus números altos y la gente sigue evaluándolo bien. Pero lo que lo que los electores están diciendo es que tienen el derecho de opinar diferente sin que por eso se acabe el mundo.

El de Alianza País fue un modelo de campaña que puso énfasis en lo nacional y olvidó las particularidades de los cantones. Frente a eso, lo que la gente pedía es la posibilidad de tener una autoridad local que la represente y que solucione sus necesidades. Una autoridad local, porque presidente ya tiene. Por eso fue un error focalizar la atención en la figura de Rafael Correa.

El segundo error de Alianza País fue haber abandonado los cantones para centrarse en Quito. Lo que esa estrategia produjo en el país fue una sensación de abandono. En cuanto empezaron los problemas en Quito, las figuras del Gobierno abandonaron los cantones. Esa transición debió ser mucho más delicada.

Con respecto a Quito, la figura de Barrera venía ya muy desdibujada: era una figura política sin profundidad positiva, sin contacto con la población. Cuando la campaña puso énfasis en lo nacional, perdió personalidad como candidato y pasó a segundo plano. El protagonista de la campaña fue, primero, Correa; y después, el Gobierno en general: el vicepresidente, los ministros y solo después, el candidato. Esto confirmó las sospechas del electorado sobre un candidato que se percibía como lejano a la gente. El electorado quiteño busca siempre un administrador cercano que resuelva los problemas cotidianos de la gente. En otros cantones del país, lo que se busca es una figura política que pueda servir como vínculo para llegar al poder central.

Otro error importante que se cometió, especialmente en Quito, fue el haber focalizado los esfuerzos en llamar solamente a los votantes duros de Alianza País. Veo ahí una manera equivocada de leer a los electores. Da la impresión de que piensan que ellos son tan ideológicos como los candidatos, y que dividen al mundo entre izquierda y derecha. Y no es así.

Lo que ocurrió en Guayaquil fue diferente. Ahí, Viviana Bonilla fue una buena candidata, pero logró únicamente captar los votos más duros de Alianza País. Es verdad que obtuvo un porcentaje de votación superior al de su anterior candidata a la alcaldía, María Duarte. Pero, para una candidata que estuvo presente más de dos meses en campaña electoral y con toda la fuerza, no se puede decir que el suyo sea un gran resultado. A fin de cuentas, se consolida el modelo de Jaime Nebot.

En Cuenca, el resultado fue otra muestra de cómo la falta de mensaje local llegó a minar las propuestas de los candidatos de Alianza País. Finalmente, fueron las candidaturas que se percibían como más cercanas a la gente las que tuvieron éxito.

En el resto del país, la gente perdió en algunos sitios donde se sintió más claramente el abandono del Presidente.

En términos generales se puede decir que, a partir de estos resultados electorales, comienzan a consolidarse en el país nuevos focos de liderazgos alternativos caracterizados por la fuerza de su propuesta local frente a la propuesta nacional del Gobierno.

 

http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/elecciones-2014-601481.html#cxrecs_s

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