Las inmobiliarias deben ajustarse a nueva regla

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El reglamento busca frenar sobre todo las estafas

El reglamento de funcionamiento de las compañías que realizan actividad inmobiliaria, emitido por la Superintendencia de Compañías y dado a conocer el jueves, pone en alerta a los empresarios constructores.

Según ellos, la nuevas normas  incrementarán el costo final de las casas entre 7% y 10% en 2014. Eso pese a que la Superintendencia de Compañías ha aclarado que las medidas solo buscan evitar nuevos fraudes en la compra de viviendas.

Pero ¿qué dice el reglamento y dónde están los inconvenientes para el sector inmobiliario?

La norma sostiene que la constructora debe ser propietaria del terreno en el que desarrollará el proyecto, obtener las ordenanzas respectivas, contar con el presupuesto económico y construir dentro de los plazos establecidos los proyectos inmobiliarios aprobados y autorizados.

Además debe suscribir a través de su representante las escrituras públicas de promesa de compraventa con los promitentes compradores y contratar a través de su representante legal las escrituras de compraventa definitiva.

Entre las exigencias, la que más preocupa se relaciona con la propiedad del terreno. En la actualidad, la inmobiliaria edifica en un terreno por el que se firma una promesa de pago. El costo es pagado al propietario de terreno con la venta de las viviendas durante la ejecución del proyecto.

Ahora deberá arriesgar por lo menos 30% de inversión en un proyecto que no sabe si tendrá aceptación comercial. “Ello elevará el precio final de las casas entre 7% y 10%”, explicó Mauricio Cattani, director inmobiliario de la Cámara de la Construcción de Quito.

Los primeros en reaccionar ante las seis disposiciones, de acuerdo a la Resolución, publicada en el Registro Oficial 146, son los pequeños constructores, con inversiones de $500 mil a $1 millón.

“Se busca combatir la informalidad colocando trabas a las constructoras legales. Y se lo hace con disposiciones que lo único que reflejan es el desconocimiento del negocio”, dijo Cattani.

Según ellos, solo las grandes empresas constructoras podrán cumplir con las exigencias. Esto, debido a que, con la normativa, la inmobiliaria requiere por lo menos 30% antes de la promoción de la oferta de comercialización. Los constructores grandes en Quito, según la CCQ, representan  el 10% de los 1 200 inscritos,

Mientras que José Centeno, de la Cámara de la Construcción de Guayaquil (CCG), sostuvo que la norma los tomó por sorpresa. Cataloga el tema como “muy delicado” y ya convocó para el martes próximo a una reunión. No obstante, adelantó que la medida está dirigida a las empresas que promocionan conjuntos habitacionales de forma legal, cuando lo que se busca es terminar con “empresas estafadoras” que promocionan casas. Este año ya se han registrado cuatro casos de estafas  a escala nacional, según los gremios. (NMCH)

Las normas ya se cumplen

Ping-pong

Jaime rumbea, director de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Viviendas (Apive)

¿Conocían sobre la reglamentación?

Habíamos trabajado con ellos, conocíamos el detalle. También nos enteramos de que la Superintendencia de Compañías estaba regulando paulatinamente.

¿Existe alguna afectación?

Para el sector formal, mucho de lo que está en la resolución ya lo venía cumpliendo desde hace años. No todo es cambio: el sector formal siempre ha salido a promocionar sus proyectos con las aprobaciones previas, a diferencia de los informales.

Es decir que todo va direccionado a lo informal.

Sí, pero creo que debería ir direccionado a terminar de un tajo la informalidad, pero se incrementan los requisitos para los formales y no queda claro cómo va a terminar con los informales.

¿Qué traerá la norma?

Al incrementar los requisitos para los formales, se incrementarán los costos para el cliente. Cada requisito adicional tiene un costo y toma tiempo; además se necesita más financiamiento.

¿Por qué más financiamiento?

Se está pidiendo que, entre el momento en que se comienza a promover con las autorizaciones preliminares y el momento en que se usan los recursos, el dinero esté en un encargo fiduciario. El promotor tendrá una fuente menos de fondeo, lo que significa menos dinero y, por ende, será más caro.

¿Cuánto más caro?

Estimamos que 5% más. Hay que aclarar que el constructor formal lanza un proyecto cuando tiene derechos suficientes sobre la tierra, como acreditarla y con las autorizaciones a nivel municipal. Pero durante su trámite el promotor empieza la promoción.

¿Cómo le fue al sector el año pasado?

El sector mueve $1 500 millones al año. Se estima que creció 10%, lo que implicó un desaceleramiento.

 

http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/las-inmobiliarias-deben-ajustarse-a-nueva-regla-598724.html

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