Renuncia de Moreno en Argentina no tranquiliza a los industriales

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Los cambios de gabinete instrumentados por la presidenta argentina, Cristina Fernández, al retorno de su licencia médica generan poca expectativa en el sector industrial, que no visualiza modificaciones en la relación comercial bilateral.

M. Montautti / M. Noguez
La renuncia del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno -que dejará su cargo el lunes 2 de diciembre para continuar su carrera como agregado económico en la embajada argentina en Italia-, no refleja para los industriales uruguayos una intención de flexibilizar las restricciones a las importaciones que lleva adelante el gobierno argentino.

Además de ese importante cambio en el gabinete, ayer asumió el nuevo ministro de Economía, Axel Kicillof (de extracción marxista), que pretenderá imponer en su país el manejo de tipos de cambio múltiples para evitar la fuga de divisas

El vicepresidente de la República, Danilo Astori, ya auguró que estos cambios en la política económica generarán un “riesgo tremendo” para Uruguay y una llegada de mayores dificultades en el relacionamiento bilateral.

Mientras tanto, el sector industrial coincide -en lo que respecta al intercambio comercial- con los augurios del vicepresidente. “Creo que (Argentina) va a adoptar una política similar a la que llevó hasta ahora”, dijo a El País el vicepresidente de la Cámara de Industrias (CIU), Gabriel Murara.

“Desde el punto de vista de la industria manufacturera la situación es complicadísima, no puede haber un mayor grado de paralización de las exportaciones hacia Argentina, pero no creo que cambie”, sostuvo Murara.

El directivo de la Cámara Industrial de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo, coincidió con Murara en que la situación con Argentina no presentará ningún cambio. “Supongo que a Moreno lo cambiarán por alguien más refinado, por decirlo de alguna manera. Dejan de lado la forma de actuar que va entre lo patotero y lo ordinario y buscarán otra. Pero es un cambio de forma, no de fondo”, dijo Fuscaldo.

Para el empresario, las trabas al comercio continuarán porque responden a una intención del gobierno de Fernández. “Moreno no es independiente; era un instrumentador”, sostuvo Fuscaldo.

El sector vestimenta tiene exportaciones trancadas a Argentina por US$ 12 millones y es el más afectado por el proteccionismo argentino. En años de intercambio comercial sin afectación ese sector exportaba al país vecino US$ 20 millones.

“Hubo una pérdida importante de negocios y más allá de las cifras el problema es la situación. Las empresas no quieren hacer negocios con Argentina”, afirmó Fuscaldo. A esas exportaciones trancadas de prendas de vestir se suman otras por US$ 10 millones donde hay artículos de plástico, alimentos y otros productos.

Las trabas a las exportaciones se producen por el retraso en la aprobación de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y otros organismos estatales como la Secretaría de Comercio Interior que son exigidas para todos los ingresos de mercadería.

La administración K tiene un plazo de 60 días para autorizar o negar la importación; vencido el plazo y si aún no tomó ninguna determinación, le exige a los compradores argentinos una nueva presentación de documentos. Esto llevó a que exportaciones uruguayas tengan atrasos de más de 180 días para entrar a Argentina.

Con una visión más positiva, el titular de la Unión de Exportadores, Álvaro Queijo dijo ayer en declaraciones a El País que la salida de Moreno del gobierno “puede ayudar” a un mejor relacionamiento comercial con Argentina.

El gobierno argentino no designó hasta el momento al reemplazante de Moreno, pero hay dos candidatos, informó La Nación. Kicillof pretende ubicar en el cargo al secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Augusto Costa, cercano a la agrupación kirchnerista La Cámpora. También es candidata la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, mano derecha de Moreno.

Dos años.

“Argentina nos va a complicar bastante y podemos esperar malas noticias en los próximos dos años”, dijo ayer el economista Gabriel Oddone durante la Reunión de Coyuntura Económica de CPA Ferrere, en relación a las repercusiones que pueden tener los cambios implementados por la presidenta Fernández.

“Todavía es prematuro para hacer una evaluación, pero la derivación que va a tener en el gobierno será hacia más intervención, más uso discrecional de los instrumentos, lo que supone, en primer lugar, alguna medida que va a afectar el flujo de comercio y servicios, en particular el turismo”, afirmó.

“Seguramente veamos un desdoblamiento cambiario que haga que el costo de las divisas para quienes lo usan para el turismo sea sustancialmente más caro. Ya de hecho existe pero probablemente se intensifique”, agregó.

Déficit de balanza comercial

La balanza comercial de bienes fue deficitaria en US$ 1.200 millones en el año móvil a octubre, según datos de la CIU. En ese mes en particular, las exportaciones ascendieron a US$ 746 millones, un 8% más que igual mes del año pasado, mientras en el acumulado del año totalizaron US$ 7.856 millones (un 5% más frente a igual lapso de 2012). Se destacan las ventas de soja en el período, que ascienden a US$ 1.867 millones. Así, las exportaciones de productos primarios continúan con buen desempeño, en tanto las colocaciones de la producción manufacturera están estancadas en ciclo tendencia.

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