Ortega tendrá el poder hasta cuando quiera

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Ayer, el oficialismo  dejó a discreción del presidente extender el tiempo de  gestión del jefe del Ejército de Nicaragua, y este podrá ser enjuiciado por desobedecer al presidente.

En menos de 24 horas, entre el martes y ayer, el oficialismo sandista se impuso en la  Asamblea y cambió la estructura política de  Nicaragua.

El martes  aprobó reformar la Constitución para dar paso a la reelección presidencial indefinida y eliminó la segunda vuelta electoral, dando vía libre para que Daniel Ortega opte por   un cuarto mandato (tercero consecutivo) en las elecciones previstas para noviembre de 2016. Y, de ahí, cuantas veces quiera.

La reforma, impulsada por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), fue aprobada con 64 votos a favor y 26 en contra.

La nueva normativa también otorga al Ejecutivo el control de las telecomunicaciones y del espectro radioeléctrico y permitirá que los militares ocupen cargos públicos sin renunciar a su carrera en el Ejército.

Ayer, una vez más, el sandinismo hizo de las suyas y aprobó   una reforma al Código Militar que deja a discreción del presidente Daniel Ortega extender  la gestión del jefe de las Fuerzas Armadas, de forma indefinida.

La aprobación se dio en medio de un acalorado debate con 64 votos a favor (63 sandinistas), 24 en contra y ninguna abstención, de un total de 92 diputados.

Según  la modificación,  el jefe del Ejército,  Julio César Avilés, podrá ser destituido por insubordinación o por desobedecer las órdenes del presidente.

Con el anterior código, aprobado en 1994, el comandante en jefe del Ejército era nombrado por un período de cinco años.

La reforma también establece que los militares en retiro, principalmente los que se especializaron en el extranjero durante el primer Régimen sandinista (1979-1990) y pasaron a la vida civil después de 1994, puedan ser reintegrados al Ejército.

Además  permite  que los miembros del Ejército puedan ocupar cargos en instituciones del Estado que no sean de elección popular y crea unas fuerzas de reserva, además de ampliar los años de servicio de 35 a 40, con 65 años como edad máxima de retiro, y no 60 como es en la actualidad.

Los  opositores advirtieron  graves  consecuencias  al establecer un tapón en la cadena de mando militar.  Según Eliseo Núñez, se ha creado una olla de presión que va a estallar con el tiempo, pues, al extender el período de la jefatura del Ejército y el de retiro, los oficiales que están abajo van a caer en la inconformidad.

Según él, el nuevo código deja una guardia al servicio de un dictador, en alusión a Ortega.

El disidente sandinista Víctor Hugo Tinoco consideró que las reformas traen riesgos al dar al Ejército funciones de la Policía en el tema de la seguridad interna.

A él le preocupa la Fuerza de Reserva del Ejército, que no explica ante qué enemigos tendrá que activarse, lo que podría dejar, a su juicio, como enemigos potenciales a los ciudadanos que no piensen como el gobernante.

Para Indalecio Rodríguez, del opositor Balpi, la reforma instala una nueva autocracia dictatorial.

El diputado del Movimiento de Renovación Sandinista, Enrique Sáenz, cree que Ortega aplica la misma fórmula de otros tiranos del pasado, en referencia a los 43 años de  dictadura de la familia del exgobernante Anastasio Somoza, que fue  derrocado por  la revolución Sandinista en 1979.    (Red.HOY-EFE)

Ortega aplica la misma fórmula de otros tiranos del pasado, como Somoza’. Enrique Sáenz, diputado opositor

La reforma instala una nueva autocracia dictatorial en Nicaragua’. Indalecio Rodríguez, opositor 

http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/ortega-tendra-el-poder-hasta-cuando-quiera-599910.html

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