Los indígenas se miran a sí mismos

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Pérdida de interlocución con el Gobierno, capacidad de movilización y los juicios a sus principales cabezas son parte del panorama actual del movimiento indígena. Cuatro dirigentes hablen sobre la situación actual y cómo la enfrentarán para retomar fuerzas.

El nuevo año no empezó bien para el movimiento indígena. Sus dirigentes reconocen el debilitamiento del movimiento y creen que su capacidad de respuesta se dará en la medida en que regresen a sus bases.

El viernes pasado, en la sede de Pachacútik, ese movimiento resolvió, como parte de su segundo Consejo Político, respaldar a su asambleísta Cléver Jiménez, esto tras el allanamiento a su oficina y la incautación de computadores con el objetivo, según el Gobierno, de recabar información para ver la posibilidad de entablar un juicio penal por la supuesta divulgación de documentos interceptados ilegalmente.

Ahora, al menos en Pachacútik, es: “Todos somos Cléver”. Mañana, en la Corte Nacional de Justicia, está prevista la audiencia de última instancia sobre el juicio entablado por el presidente Rafael Correa, por injurias, tras su denuncia presentada por los hechos del 30-S.

Los juicios también llegaron para los dirigentes de la Conaie. El jueves pasado, Humberto Cholango, presidente de esa organización, anunció que la justicia había iniciado una indagación previa por el supuesto delito de amenaza que presuntamente se cometió en noviembre pasado, durante una jornada de apertura de ofertas para la exploración de petróleo en la Amazonía.

Para Jiménez, Pepe Acacho y Carlos Pérez Guartambel, el debilitamiento de los indígenas es cierto y culpan al Gobierno o sus ataques constantes.

No se ponen de acuerdo porque mientras, dirigentes como Cholango, apuntan a retomar el diálogo “reconociendo lo bueno y criticando lo malo del Gobierno”, Acacho cuestiona la apertura que tuvieron para el ingreso de personas que ahora están en el gobierno y terminaron por debiltarlos.

Su esperanza es la salida de este Gobierno y dicen estar preparándose para las elecciones de 2017. Aunque no han desaparecido del tablero político, su capacidad de movilización, respuesta e interlocución con el poder está debilitada, en relación a su irrupción en la política nacional en la década de los noventa. Estos dirigentes delinean ahora las estrategias, tras estos reveses. (DAR)

Humberto Cholango, presidente de la Conaie

Hay que dialogar con el Gobierno

“Reconocemos que hay muchísimas dificultades como en todo grupo humano y tenemos muchas cosas que resolver internamente. Hay posiciones que son muy radicales que no tienen sentido. No creo que el radicalismo del movimiento indígena pueda tener buen futuro. Lo que tendrá futuro es aportar con ideas y, obviamente, en una interlocución con el Estado ecuatoriano, en este caso con el Gobierno.

Esto no quiere decir que ya el movimiento indígena es parte del Gobierno, sino que como siempre hemos hecho con diferentes gobiernos de turno, dialogar sobre temas que afecten o que sean de interés tanto para el movimiento indígena como para el Gobierno.

Hay que dialogar teniendo en cuenta que hay cosas positivas del Gobierno pero también otras negativas y que no deben continuar. No podemos, simplemente, mirar en blanco y negro.

Hay que debatir, consensuar. porque hay posiciones dentro de un movimiento indígena y eso hay que juntar y armonizar.

El movimiento indígena no está debilitado. Nosotros podemos organizarnos. Para eso están las bases, solo hay que juntar los objetivos.

Estamos trabajando en una programación para ir a las bases.

No hemos convocado a una movilización nacional, últimamente, para decir que no tenemos convocatoria. La última vez que la Conaie convocó a una movilización fue en marzo de 2012 y obtuvimos una respuesta de la comunidad”.

Pepe Acacho, asambleísta por Pachakútik

 Tuvimos un exceso de confianza

“Lo que Correa no ha logrado es desarticular la estructura del movimiento indígena. Todavía seguimos existiendo con nuestras bases, las organizaciones de primero y segundo grado, y las organizaciones nacionales. Hubo gente en la dirigencia que ahora está con el Gobierno porque Correa ha tratado de influenciar directamente para romper nuestras estructuras. Lo que sí ha logrado es llevar a cierta dirigencia a ciertos espacios políticos y de esa manera debilitar.

Diría que lo que vamos hacer es resistir estos tres años y más que le queda a Correa. Pero de aquí, cuando vengan las próximas elecciones, vamos a ver qué fuerza va a tener Correa y qué fuerza vamos a tener nosotros. Pero si es que logramos ganar las elecciones, aunque no necesariamente uno del movimiento indígena, sino uno que sea de otro partido político, veremos como la gente va a venir por sí sola al lugar de donde surgió. Así vamos a recuperar la fuerza que teníamos cuando se conformó la Conaie y el movimiento Pachakútik.

Parece que nos estudiaron bien y hay que reconocer eso. Nosotros confiamos demasiado. Dentro de nuestras estructuras, por el hecho de no tener gente profesional, involucramos a gente mestiza como Doris Solís, Betty Carrillo, José Serrano o Alberto Acosta para que sean parte de la ideología y el pensamiento, el exceso de confianza ha hecho que exista fuga de conocimiento.

Estas elecciones vamos a capacitar a nuestra gente, nuestro líderes y nuestro dirigentes y nuestras autoridades electas. Esa va a ser la estrategia para recuperar los espacios que hemos perdido”.

Cléver Jiménez, asambleísta por Pachakútik

No solo el movimiento indígena está debilitado

“En este momento nos encontramos en una etapa complicada porque los mismos gobiernos de turno han venido resquebrajando la unidad. Ahora estamos trabajando en las bases en las comunidades, en los pueblos y en las parroquias para otra vez comenzar a rearmar la fuerza que tenía anteriormente.

Nuestros dirigentes se encuentran realizando ese trabajo para otra vez organizar a los movimientos indígenas del país.

No es solo un debilitamiento del movimiento indígena sino de todas las organizaciones sociales. El único camino que queda en este momento es la movilización. No nos queda otra alternativa. Si nosotros nos ponemos a pelear legalmente nos van a ganar. Porque legalmente tienen todo en sus manos. El presidente no solo tiene los poderes en sus manos sino también la justicia.

Reconocemos que Pachakútik no solo es el sector indígena, somos muchos otros sectores pluriculturales que abarca a toda la ciudadanía.. no pertenezco a la Conaie ni a otra organización indígena pero soy parte de Pachakútik. Por lo tanto, el movimiento no es solo los indígenas. Desde ese punto estamos llamando a todos los sectores para defender la democracia.

Hay ciertos dirigentes indígenas que siguen actuando de manera unilateral. Dudo que se quiera retomar diálogos con el Gobierno Nacional con todo lo que está pasando. No solo con quiénes somos parte de Pachakútik, sino en contra de los mismos dirigentes de la Conaie.

Carlos Pérez Guartambel, presidente de la Ecuarunari

Formaremos un frente de resistencia para las acciones

“La criminalización de la protesta social seguirá siendo un mensaje y una operación reiterativa desde el poder para amedrentar, desmovilizar, dividir y cooptar a los movimientos ciudadanos que constitucionalmente se acogen a su derecho a la opinión y a la resistencia. Pero en estos tiempos cabe la estrategia. Primer punto: defender la unidad en la diversidad. Las organizaciones laborales, indígenas, los colectivos urbanos, los defensores de los derechos de la naturaleza estamos trabajando en afinar nuestras acciones como una manera de prevenir que el Gobierno inicie nuevos procesos judiciales. Esto no implica autocensura, sino diversificar las posibilidades de acciones públicas en exigir respeto a los derechos individuales, colectivos y a los de la Pachamama. La semana anterior tuvimos reuniones con los compañeros de Cedhu, Inredh y Acción Ecológica para definir nuestro Frente de Resistencia. Entre todas las organizaciones que estamos debatiendo sobre esta situación también estamos documentando jurídicamente los casos en que los derechos de las organizaciones sociales han sido ignorados o irrespetados. Nuestro análisis se concentra en una lectura exhaustiva de las violaciones al debido proceso o de las acciones inconstitucionales que desde el gobierno se han ejecutado para acallar la protesta social. Nos proponemos conformar un frente jurídico que estará integrado con profesionales allegados a las organizaciones como Ramiro Ávila, Raúl Moscoso y Bruno Segovia”.

 

 

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