Bolivia confirma la fuga de un estadounidense bajo arresto domiciliario

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El empresario fue acusado de blanqueo de capitales en junio de 2011 y sometido a un proceso lleno de irregularidades. El actor Sean Penn abogó por la liberación de su compatriota

La pesadilla de la justicia boliviana ha quedado atrás para el estadounidense Jacob Ostreicher, un empresario de origen judío que fue detenido en junio de 2011 bajo sospecha de blanqueo de capitales en Santa Cruz. El pasado domingo evadió su arresto domiciliario y regresó a su país, según confirmó este martes la ministra de Justicia, Cecilia Ayllón. La fuga pone al descubierto los débiles controles fronterizos y el precario sistema de vigilancia a procesados que llevan a cabo las autoridades bolivianas.

La ministra Ayllón ha confirmado que la huida se hizo por la frontera con Perú, según los informes del sistema de Migración de ese país. La titular del Ministerio de Justicia ha solicitado a la Fiscalía que inicie los trámites de extradición. El estadounidense era juzgado por “delitos comunes” y debe volver “para rendir cuentas al país”.

Ostreicher decidió invertir capitales en la agroindustria y fue arrestado en junio de 2011 bajo sospecha de legitimación de ganancias ilícitas en Santa Cruz. El hombre, que no tiene un castellano fluido, estuvo en prisión preventiva alrededor de dieciocho meses en un penal de máxima seguridad de Palmasola, que a comienzos de este año fue escenario de trágicos enfrentamientos entre bandas rivales que dejaron un saldo de más de treinta muertos.

Los abogados de Ostreicher aseguran que no fue posible comprobar los cargos que se le hicieron. En los últimos meses, el prisionero reclamaba la devolución de su propiedad, de la producción de arroz y de su maquinaria, una inversión de 27 millones de dólares. El empresario recibió el apoyo del actor Sean Penn y pudo finalmente, tras una treintena de audiencias, salir de Palmasola y obtener el arresto domiciliario en diciembre de 2012 en la ciudad de Santa Cruz. Acudía a La Paz, la capital boliviana, a las diligencias judiciales de su caso.

En noviembre de 2012, Penn fue designado por el presidente Evo Morales embajador para la defensa de Bolivia en el diferendo marítimo que sostiene con Chile, la despenalización del masticado de la hoja de coca y la extradición del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Una de sus primeras acciones fue denunciar que su compatriota Ostreicher, pese a haber demostrado su inocencia, era víctima de la extorsión por parte de un grupo de abogados que trabajaban en oficinas del Ministerio del Interior y de la Presidencia. Morales dispuso la inmediata destitución de los funcionarios y, once meses después, aún guardan detención preventiva en la cárcel de Palmasola.

Lo que quedó claro hasta ahora es que, aparentemente, una red de abogados del gobierno, fiscales y jueces exigían fuertes sumas de dinero para beneficiar a quienes afrontaban juicios con fallos de libertad o de penas menores. Así denunciaron varias otras personas que se encuentran aún procesadas ente los tribunales de justicia.

Ostreicher aseguró, en varias oportunidades, que pese a sus denuncias, la red no había sido desmantelada en su totalidad. Por su parte, Penn intentó ejercer mayor presión para liberar a su compatriota, al punto de sugerir que se rechace la solicitud boliviana de incluir su territorio en la competencia mundial de Dakar 2014, en la que Morales y su gobierno han puesto mucho empeño.

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/12/18/actualidad/1387341302_305556.html

 

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